Nota publicada: 2026-10-07
Washington.- Astrónomos descubrieron un exoplaneta que podría haberse formado a partir de los restos expulsados por una estrella durante sus últimos momentos de vida, por lo que es considerado un posible planeta de segunda generación.
El planeta, ligeramente más grande que Júpiter, orbita una enana blanca ubicada a unos 250 años luz de la Tierra, cerca de la constelación de Cetus. Completa una vuelta cada 4.4 días y se encuentra a apenas 4 por ciento de la distancia que separa a la Tierra del Sol.
La intensa radiación ultravioleta de la enana blanca provoca que parte de la atmósfera del planeta se evapore y posteriormente caiga hacia la estrella.
Los investigadores encontraron en su composición elementos como niobio, cobre y zinc, característicos del material expulsado por estrellas moribundas. Esto apunta a que el planeta pudo formarse a partir de un disco creado con esos restos.
De confirmarse, sería el primer planeta de segunda generación observado alrededor de una enana blanca. Los investigadores utilizaron datos de los telescopios Hubble, TESS y FUSE, y esperan recurrir al Telescopio Espacial James Webb para reforzar sus conclusiones.
Los científicos señalan que este tipo de sistemas podría ser más común de lo que se pensaba, ya que más de 95 por ciento de las estrellas de la Vía Láctea evolucionarán eventualmente hacia enanas blancas.
Aunque este planeta sería inhabitable, los investigadores consideran que un planeta rocoso formado posteriormente alrededor de una enana blanca podría permanecer durante miles de millones de años en una zona potencialmente habitable.