Nota publicada: 2026-08-26
Meta, la compañía matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, alcanzó un acuerdo con varios estados de Estados Unidos para pagar 16 mil 700 millones de dólares y poner fin a un juicio en el que se le acusa de haber favorecido la adicción de los menores de edad a sus plataformas digitales. El pacto, que aún debe ser validado por un juez federal en Oakland, California, incluye además compromisos de la empresa para introducir cambios significativos en el acceso de los jóvenes a sus productos, con nuevas limitaciones y controles.
La organización dirigida por Mark Zuckerberg enfrenta acusaciones de una coalición de 29 estados que sostienen que la empresa diseñó deliberadamente sus productos para enganchar a los niños y recopilar sus datos bajo engaños. Los estados han solicitado sanciones que podrían alcanzar los 200 mil millones de dólares, una cifra que, de imponerse, tendría un impacto negativo en el modelo de negocio de Meta y en toda la industria tecnológica.
Durante las audiencias, el jefe de Instagram, Adam Mosseri, admitió que la compañía promocionó herramientas de seguridad para adolescentes que apenas se utilizaban. Entre ellas se encuentran “Take a Break” (Tómate un descanso), lanzada en 2021, y “Quiet Mode” (Modo silencioso), presentada en 2023.
“Take a Break” permite a los usuarios configurar recordatorios para dejar de desplazarse por la pantalla, mientras que “Quiet Mode” silencia las notificaciones nocturnas. Sin embargo, documentos internos de Meta mostrados al jurado revelaron que la primera alcanzó una tasa de adopción de apenas 1.8 por ciento, mientras que la segunda llegó a 8.7 por ciento. Mosseri reconoció que la empresa no reveló públicamente estas cifras y que las funciones no se activaban por defecto, lo que redujo su impacto.
Otros testigos han declarado que las dos funciones de protección no fueron efectivas. El exdirector de ingeniería de Meta, Arturo Béjar, aseguró que “Take a Break” fue una función “diseñada para fallar”. Por su parte, el científico de datos George Volichenko, quien trabajó en funciones de seguridad en Instagram en 2022 y 2023, afirmó que las tasas de adopción eran “muy bajas y decepcionantes” y que el liderazgo de Meta mostró poco interés en impulsar su uso.
Volichenko explicó que la dirección de la empresa no aprobó activar el modo silencioso de forma predeterminada para adolescentes más jóvenes, lo que frenó su adopción porque la configuración era difícil de encontrar en la aplicación.
Según el experto, activar por defecto estas funciones habría provocado un “impacto negativo notable” en la interacción de los usuarios, lo que afectaría directamente al modelo de negocio de Meta, basado en la venta de publicidad y en maximizar el tiempo que los usuarios pasan en sus aplicaciones.
Otros dos exempleados también declararon que las herramientas no eran efectivas. Volichenko insistió en que la dirección de Meta sabía que las tasas de adopción serían bajas cuando las funciones no se activaban por defecto. Béjar, por su parte, reiteró que “Take a Break” estaba diseñada para fracasar, reforzando la idea de que la compañía priorizó la interacción y el tiempo de uso por encima de la seguridad de los adolescentes.