Nota publicada: 2026-04-12
La Utopía de Dinamarca 2.0
Bienvenidos a abril de 2026. El año donde, según los discursos oficiales desde Palacio Nacional, finalmente dejaremos de ser simples mortales para convertirnos en vikingos del sistema de salud. La Presidenta ha vuelto a lanzar la flecha al aire: La Universalización del Sistema de Salud. Suena hermoso, ¿verdad? Casi puedes oler el salmón ahumado y sentir la brisa del Mar del Norte mientras esperas seis horas en alguna fila de un hospital.
El eterno "Déjà Vu" del Bienestar, y la promesa que si usted siente que ya escuchó, no es paranoia, es memoria histórica. Universalizar la salud en México es el deporte nacional de los políticos, justo después de "perder archivos de auditoría" y "prometer que el dólar no va a subir". ¿Cuántas veces hemos intentado este salto al vacío? Hagamos un recuento de los daños: El Seguro Popular (2003): Ese villano favorito que, con todos sus pecados, al menos te daba una póliza que podías agitar frente a un mostrador. El INSABI (2019): El experimento alquímico que intentó convertir el oro en plomo. Nació muerto, vivió confundido y fue enterrado en una fosa común administrativa sin que nadie supiera bien qué hacía. IMSS-Bienestar (2022): La versión actual, que es básicamente ponerle una calcomanía de "Nuevo" a un motor de 1970 que ya necesita verificación. Llevamos décadas intentando que el sistema sea uno solo, pero parece que cada administración tiene la imperiosa necesidad de inventar un nuevo acrónimo, como si cambiar el logo de la papelería fuera a curar la diabetes nacional. Sin duda todo un reto pero debemos entender la raiz y no solo por que el Excel no va soportar tanta información. La Presidenta dice "Universalización" y los economistas tienen microinfartos. Para que el sistema sea universal de verdad, necesitamos tres cosas que en México son más escasas que el agua en Hermosillo: Dinero, Infraestructura y Sentido Común. Una barrera es el Muro del Presupuesto: Queremos salud de Dinamarca con presupuesto de... bueno, de México. El gasto en salud sigue estancado por debajo de los niveles recomendados por la OMS, pero eso sí, las mañaneras son en 4K; La Fragmentación del sistema: El IMSS es de los trabajadores, el ISSSTE es de los burócratas, la SEDENA tiene lo suyo y el IMSS-Bienestar es para "el resto". Intentar unirlos es como tratar de mezclar agua, aceite y salsa de habanero, es decir: alguien va a terminar quemado. Los sindicatos cuidan sus privilegios (pocos o muchos) con garras y dientes, y con justa razón: nadie quiere cambiar su servicio "malo" por uno "universalmente inexistente". ¿Cómo está el sistema actual? Es como si invitas a 50 personas extra a una fiesta donde solo hay una bolsa de papas y tres refrescos, y luego anuncias con orgullo que "la fiesta es universal". ¡Felicidades! Ahora todos tienen hambre por igual. Esa es la igualdad que nos ofrecen: la democratización de la escasez. ¿Viabilidad? Cero.
Hoy nos aseguran que para finales de 2026, usted podrá ir de Sonora a Quintana Roo y atenderse con su huella digital en cualquier clínica. Lo que no nos dicen es que, en esa clínica, el médico probablemente le dirá: "Qué bueno que el sistema es universal, joven, porque universalmente no tenemos paracetamol. Pero pase a la ventanilla 4 para que le sellen su cartilla de la felicidad". La universalización no se decreta, se construye con ladrillos, resonancias magnéticas que funcionen y médicos que no tengan que comprar sus propios guantes de látex. Pero claro, es mucho más barato imprimir folletos que digan "Salud para Todos" que realmente comprar los oncológicos. La gran joya es el expediente clinico electronico en donde se dice que mediate un QR se verificará tu expediente, la realidad es que la burocracia ama el papel, ese papel amarillento con olor a humedad que dejan al QR en una computadora vieja con windows XP sin conexión y una impresora combativa. ¿Cómo pretenden que un sistema que no puede ni organizar la fila de la farmacia absorba a 50 millones de mexicanos más? La viabilidad se estrella contra el muro de la realidad.
Dr. César Álvarez Pacheco
@cesar_alvarezp
Huatabampo, Sonora