Nota publicada: 2026-02-19
La Fundación Ethereum publicó este 18 de febrero su actualización de prioridades para el año 2026. El documento establece la protección postcuántica como el pilar fundamental de su ecosistema.
Los desarrolladores buscan blindar la red ante el avance de la computación avanzada. La organización considera que la amenaza de las computadoras cuánticas requiere una respuesta inmediata y coordinada.
El protocolo busca proteger principalmente la criptografía de curva elíptica (ECDSA). Este modelo matemático genera las llaves digitales necesarias para firmar transacciones y validar la propiedad de los activos en la red. Si bien en la actualidad no hay peligro inminente, la Fundación prefiere actuar con antelación.
La vulnerabilidad radica en que la computación cuántica puede resolver con rapidez cálculos complejos para derivar las llaves privadas que genera ECDSA. Algo que hoy resulta imposible de obtener con la informática tradicional. Por esta razón, Ethereum implementará esquemas de firma resistentes a estos algoritmos.
Otro elemento clave de este plan es la implementación de la propuesta EIP-7701. Esta actualización introduce la abstracción de cuentas nativa en el protocolo. Gracias a este cambio, los usuarios podrán elegir sus propios métodos de firma digital, permitiendo a las wallets migrar los fondos hacia estándares postcuánticos sin complicaciones técnicas. El sistema promete facilitar una transición fluida hacia una infraestructura mucho más robusta y moderna.
Además, la Fundación creó un equipo especializado encargado exclusivamente de la seguridad postcuántica. Estos expertos ya realizan pruebas en redes de desarrollo específicas para medir el rendimiento de los nuevos algoritmos. El plan incluye también incentivos financieros para investigadores que fortalezcan las funciones criptográficas de la red.
Cabe agregar que el desarrollo de proyectos protección ante la amenaza cuántica ya lleva un tiempo dentro del rubro de la programación en Ethereum.
Un ejemplo son los lenguajes de programación Rust y Go, muy utilizados dentro de los desarrollo de aplicaciones y clientes en Ethereum. Estos ya añadieron soporte a criptografía postcuántica de forma nativa, según lo reportó CriptoNoticias en su momento.
Buscan escalabilidad masiva y mejoras en la experiencia de usuario
Más allá de la seguridad, el mapa de ruta presentado contempla un aumento significativo en la capacidad de procesamiento.
Los desarrolladores planean elevar el límite de gas hacia los 100 millones de unidades. Este ajuste permitirá que la red principal maneje un volumen mucho mayor de operaciones simultáneas. Asimismo, el protocolo ampliará la capacidad de los «blobs» para reducir los costos en las capas 2. El objetivo es que las transacciones resulten prácticamente gratuitas para el usuario común.
La interoperabilidad entre las diferentes redes secundarias también ocupa un lugar central en los planes. La Fundación trabaja en estándares que eliminen la fragmentación actual del ecosistema. Los usuarios podrán mover activos entre distintas plataformas sin notar barreras técnicas o procesos lentos.
Finalmente, el próximo gran hito técnico ocurrirá con la llegada de la actualización Glamsterdam. Los desarrolladores programaron este «hard fork» para el primer semestre de 2026. Esta versión consolidará los cambios en el motor de ejecución y la resistencia a la censura. El equipo de desarrollo mantiene un ritmo constante para cumplir con estos objetivos.