Nota publicada: 2026-02-11
Caracas. Este miércoles llegó a Caracas el secretario de Energía de Estados Unidos, Christopher Wright, para reunirse con la presidenta, Delcy Rodríguez, y conversar sobre las relaciones de ambos países con énfasis en una agenda petrolera.
Se trata de la primera visita de un secretario de gabinete de gobierno de Estados Unidos en 50 años. La última visita de este nivel fue cuando Henry Kissinger visitó Caracas en 1976 luego de que Venezuela nacionalizara ese año la industria petrolera. En el medio está la visita de Bill Clinton como presidente en 1997, un año y medio antes de que Hugo Chávez asumiera la presidencia.
Según una nota del Palacio de Miraflores, el objetivo de dicho encuentro es “revisar una agenda energética beneficiosa para ambas naciones, en el marco de la soberanía energética de la nación bolivariana y las relaciones históricas bilaterales”.
Asimismo, el gobierno venezolano afirma que Rodríguez y Wright “coincidieron en la importancia de mantener un diálogo fluido que permita estabilizar el mercado energético regional, aprovechando las vastas reservas del país y la infraestructura existente para el suministro seguro de hidrocarburos”.
A su llegada al aeropuerto de Maiquetía, Wright fue recibido por la vicecanciller para Europa y América del Norte, Andrea Corao, y la viceministra de Petróleo, Paula Henao.
Junto a ellas estuvo la encargada de negocios de EU en Caracas, Laura Dogu. La cuenta de X de la Embajada estadunidense publicó un mensaje señalando que la vista “es clave para avanzar la visión de Trump de una Venezuela próspera”. Seguidamente agregó que el sector privado estadounidense “será fundamental para impulsar el sector petrolero, modernizar la red eléctrica y desbloquear el enorme potencial de Venezuela”.
Luego del bombardeo sobre Caracas y el secuestro del presidente, Nicolás Maduro, ocurrido el 3 de enero, los gobiernos venezolano y estadunidense han desarrollado una inédita agenda de trabajo centrada en el ámbito petrolero, toda vez que el presidente, Donald Trump, dio un giro en el tono de su discurso sobre Venezuela, pasando de hablar de terrorismo y narcotráfico para concentrarse en planes de inversión estadunidense de hasta 100 mil millones dólares en la industria petrolera venezolana, de la que Estados Unidos afirma mantendrá el control.
Por su parte, el gobierno venezolano ha afirmado que las relaciones con Estados Unidos se manejan en un ambiente de respeto y que las relaciones energéticas con Washington no son historia nueva, sino que tiene muchos años de trayectoria.
La Asamblea Nacional aprobó hace un par de semanas una reforma de la Ley de Hidrocarburos que permite mayor participación de privados en todas las áreas de la producción petrolera que antes estaban reservadas al Estado y establece condiciones más atractivas para la inversión extranjera.
Por el otro lado, el Departamento del Tesoro ha comenzado a emitir licencias que flexibilizan el férreo bloqueo por medio de sanciones aplicado contra Venezuela, y particularmente la estatal Petróleos de Venezuela, desde 2019.