Nota publicada: 2026-02-10
Ramallah. Ocho países árabes: Egipto, Indonesia, Jordania, Pakistán, Qatar, Arabia Saudita, Turquía y Emiratos Árabes Unidos, condenaron ayer las nuevas medidas de Israel en Cisjordania reocupada que aceleran la anexión y ponen fin a los Acuerdos de Oslo, a lo que el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, se dijo “profundamente preocupado” y criticó la reforma que amplía competencias para asentamientos y confiscaciones.
El comunicado, que publicó la cancillería de Arabia Saudita, “condena en los términos más firmes las decisiones ilegales y las medidas de Israel destinadas a imponer una soberanía israelí ilegal, ahondar la actividad en los asentamientos y aplicar una nueva realidad legal y administrativa en la Cisjordania reocupada”.
Las naciones también expusieron que el objetivo es “el desplazamiento del pueblo palestino”, al mismo tiempo de asegurar que Tel Aviv “no tiene soberanía en los territorios palestinos ocupados”.
Los firmantes, que reiteraron su apoyo a la creación de un Estado palestino, insistieron en que las medidas de Israel son “nulas y constituyen una clara violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”.
Asentamientos eliminan posible nuevo Estado
El ministro israelí de Finanzas, el ultraderechista Bezalel Smotrich, afirmó que las reformas, que amplían las facultades para autorizar asentamientos, además de la compra de tierras en suelo cisjordano, tienen la finalidad de “enterrar la idea de un Estado palestino”.
Un funcionario de la Casa Blanca reiteró la oposición del presidente estadunidense, Donald Trump, a que Israel anexe Cisjordania reocupada. “Una Cisjordania (reocupada) estable mantiene a Israel seguro y está en línea con el objetivo de esta administración de lograr la paz en la región”, indicó la fuente.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, pidió reuniones urgentes del Consejo de Seguridad de la ONU, de la Liga Árabe y de la Organización de la Cooperación Islámica ante la escalada anexionista. El mandatario palestino hizo estas declaraciones desde Amán, capital de Jordania, donde se reunió con el rey Abadalá II, acompañado por el príncipe heredero Hussein.
Ambos mandatarios condenaron la nueva iniciativa de Tel Aviv, que consideran contraria al derecho internacional y a las resoluciones de la ONU vigentes; además, indicaron que “busca socavar las instituciones estatales palestinas y la solución de los dos estados”, según un documento oficial de la agencia informativa palestina Wafa.
Mientras tanto, Israel impidió la entrada a la franja de Gaza de integrantes del comité de tecnócratas encargado de gobernar ese territorio de forma transitoria como parte de los acuerdos de tregua alcanzados, publicó el diario Haaretz.
Pese a la reapertura del paso de Rafah, en la frontera de Gaza con Egipto, el gobierno del primer ministro y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, mantiene el bloqueo a las autoridades encargadas de gestionar los asuntos civiles del enclave costero, manifestaron fuentes palestinas al medio.
En Cisjordania reocupada, colonos israelíes impidieron el paso a una delegación diplomática en la que iba Buachidze Gocha, representante de la federación rusa en Palestina; de igual manera, obstaculizaron su gira para documentar ataques a agricultores palestinos.