• Hermosillo, Sonora, México a     |  Año 24 No. 724    

Dos izquierdas en Sonora

Azalea Lizárraga / [email protected]




Nota publicada: 2021-02-17

Quienes tuvimos la fortuna de ser estudiantes universitarios en la década de los años 60-70 del siglo pasado, compartimos el sueño de ser, algún día, profesionales de una disciplina que apelara a nuestros intereses y aptitudes, ejercerla cuando menos con decoro, y a través de ello, acceder a mejores condiciones de vida y bienestar social.

Eran tiempos de “revueltas universitarias”, como les llamaban los gobiernos de todos los países y en el nuestro, había manifestaciones de una izquierda que parecía expresar su mayor fuerza en las universidades públicas. Sonora no era la excepción y la Universidad de Sonora era semillero de jóvenes simpatizantes y/o militantes de la izquierda que tomaban las plazas públicas para cuestionar a los gobiernos en turno, soñaban con una democracia más participativa, abanderaban causas sociales y exigían mejores condiciones de vida para la población en general.  

Muchos, universitarios o no, eran jóvenes convencidos de que la única forma de oponerse a la represión de los movimientos sociales era la lucha armada.  Ejemplos abundan. Uno de ellos es el empalmense Jesús Zambrano Grijalva, también conocido como El Tragabalas, que participó en la famosa y combativa Liga 23 de Septiembre de aquellos años.

El grupo Contapunto10 tuvo de invitado a este personaje que fue dos veces candidato a gobernador por nuestro estado y de amplia participación y liderazgo en la izquierda mexicana, sobre todo en las filas del Partido de la Revolución Democrática, del que hoy es, nuevamente, presidente.

Quien fuera diputado federal dos veces y colaborador de los primeros gobiernos de izquierda en México, el de Cuahtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, es hoy promotor de la Alianza #VaPorMéxico (PRI-PAN-PRD) y que en Sonora impulsa la candidatura de Ernesto El Borrego Gándara #VaPorSonora, lo que sus detractores consideran un acercamiento a la derecha neoliberal y corrupta contra la cual luchó Zambrano en su juventud.

Con una memoria sorprendente y excelentes dotes de comunicador, ni duda cabe, Zambrano contrarresta estas aseveraciones argumentando que la Alianza es un frente amplio de partidos, donde converge el PRD, en su esfuerzo por contrarrestar el proceso de franco deterioro de la democracia y las condiciones socioeconómicas de nuestro país, lo que se ha acelerado desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México.

Es enfático al afirmar que AMLO fue muy buen jefe de gobierno en el DF, pero hoy está obsesionado solo con ganar elecciones y mantener la mayoría del Congreso de la Unión para, según sus palabras, “hacer lo que se le pega la gana con el presupuesto” como hasta ahora lo ha hecho, “desbocado en sus pretensiones de que nunca se equivoca” y animado tal vez por esa vocecita interna que AMLO dice tener y que “lo orienta y saca adelante”.

Zambrano considera que la izquierda debe hacer valer su peso político con inteligencia, por ello aspira a que la Alianza se centre en contrastar el perfil de los candidatos morenistas como provenientes de un partido que no sabe gobernar para todos los mexicanos. “Morena es un gigante con pies de barro y como tal se puede desmoronar”, dice Zambrano, tal y como sucedió en las elecciones del año pasado.

Con esos cierres “chuscos” que ocasionalmente utilizan los políticos de colmillo retorcido, que usualmente tienen un conocimiento amplio de sus adversarios políticos, Zambrano considera que, si AMLO no tiene los contrapesos necesarios en el Congreso de la Unión y las gubernaturas del país, llevará a México hasta “La Chingada”, lo que no es necesariamente el rancho del presidente en Palenque, Chiapas.


Durazo con empresarios

Me tocó escuchar, via zoom, al candidato de Morena-PT-PVEM-PANAL, Alfonso Durazo Montaño, que contó con la presencia de más de 120 empresarios sonorenses que, de alguna u otra forma, sienten la incertidumbre que se cierne en el panorama económico y que esperan, se resuelva con el inminente cambio de gobierno estatal, como si el federal no fuera elemento vital en esta ecuación.

Muchos jóvenes empresarios y otros de reconocida trayectoria en sus respectivos sectores y que, como todos los sonorenses, estamos preocupados por los relevos políticos y administrativos en la conducción del destino de los diversos ayuntamientos, diputaciones y, por supuesto, la gubernatura de Sonora.

Un evento que, desde mi particular punto de vista, fue también un espaldarazo abierto a las aspiraciones de la actual presidenta municipal de Hermosillo, Célida López Cárdenas, quien lleva hoy la delantera a cualquier candidato que aspire a la joya de la corona, Hermosillo y que difícilmente podrán desbancar las dos diputadas morenistas que aspiran a la misma. Tampoco deben de andar muy preocupadas que digamos, habida cuenta que también buscan la reelección en sus curules; como dicen los malosos, le tiran a todo, lo que importa es seguir en la política.

Escuchamos a un candidato delinear sus cuatro grandes ejes del cómo imagina el relanzamiento de Sonora en el plano nacional e internacional, aprovechando nuestras ventajas competitivas y que se centrarán en atender el sistema de salud que percibe abandonado y sin la infraestructura adecuada; impulsar la economía, generación de empleo y turismo, con Guaymas como elemento central; el combate frontal a la inseguridad; y el combate a la corrupción, justa y necesaria, para gobernar con los principios de la 4T: gobierno austero, honesto y con una distribución del presupuesto acorde a las prioridades de la gente.

Del desglose de acciones específicas a realizar, le compro la propuesta de reconsideración de las reasignaciones presupuestales al Congreso y la Universidad de Sonora.

Durazo se manifestó optimista del futuro de Sonora y su capacidad para sacarlo adelante porque gobernará con los mejores y en base a prioridades sociales, porque “solo viene por el orgullo de ser el mejor gobernador de Sonora y recuperar la relevancia política y social que solíamos tener”.

Y qué bueno que así sea, porque de llegar a serlo, se enfrentará a que su trabajo depende mucho de los apoyos que el gobierno federal otorga a los estados a través de presupuestos justos y razonables, los que, hasta ahora, no han llegado como tal a nuestro estado.



Más información en esta sección ..

Opiniones