Nota publicada: 2026-11-05
Ciudad del Vaticano.- El papa León XIV recibió a Bob Dylan en El Vaticano, en una audiencia donde el legendario músico estadounidense y Premio Nobel de Literatura de 85 años compartió su autobiografía Chronicles: Volume One. Durante el encuentro hablaron de poesía.
El reverendo Antonio Spadaro, funcionario de El Vaticano y jesuita conocido por fomentar las relaciones entre la Iglesia y figuras de la industria del entretenimiento, comentó en Instagram que había ayudado a organizar la reunión. “Era difícil no sentir la emoción de formar parte de un encuentro con un auténtico sentido de la historia, con la sensación de que, a cada paso por el Palacio Apostólico, ¡podía pasar absolutamente cualquier cosa!”, expresó.
Spadaro también es conocido por criticar al asesor de Trump, Steve Bannon, por sus vínculos ideológicos con el teólogo calvinista RJ Rushdoony. Este año se reveló que Bannon había intentado colaborar con el agresor sexual Jeffrey Epstein para “derrocar” al papa Francisco.
Ahora, mediante su cuenta de X, calificó el encuentro del Sumo Pontífice con Dylan como “histórico”.
“Bob Dylan fue recibido en audiencia por el Papa León XIV. Junto con el editor de L’Osservatore Romano, lo acompañé al Palacio Apostólico. Hablando de paz, León mencionó ‘Go Away You Bomb’”, publicó el clérigo.
Cancionero contra la bomba atómica
En el mensaje, Spadaro contó brevemente la historia de un cancionero contra la bomba atómica que no se dio a conocer hasta que fue subastado hace 12 años.
“En 1963, Izzy Young, quien dirigía el Folklore Center en Greenwich Village, estaba compilando un cancionero contra la bomba atómica. Dylan apareció al día siguiente con las letras, escritas a máquina.
En la canción, un hombre habla con la bomba, la insulta y le ordena que se vaya... El libro nunca salió, y Dylan nunca grabó la canción”, relató el también redactor en jefe de la revista La Civiltà Cattolica.
“En 2014, el manuscrito salió a subasta en Christie’s y no encontró comprador, pero las letras se publicaron, y así una canción que nunca se cantó llegó al escritorio de un papa, en compañía de Dorothy Day, Giorgio La Pira y Stanislav Petrov, el oficial soviético que, en 1983, se negó a transmitir una alerta de misiles que las computadoras insistían en que era real.
“León es agustino. En 1967, en John Wesley Harding, Dylan había soñado con ese santo. En I Dreamed I Saw St. Augustine, el narrador observa a Agustín buscando a aquellos que ya han vendido sus almas, presencia su martirio y se da cuenta, con horror, de que es uno de la multitud que lo llevó a la muerte. Despierta solo, en lágrimas. El modelo era la vieja balada sobre Joe Hill, el organizador laboral ejecutado por un pelotón de fusilamiento en Utah en 1915; Dylan puso al obispo de Hipona en su lugar y convirtió un grito de guerra en una confesión involuntaria sobre nuestra tendencia a silenciar a quienes nos traen la verdad”, detalló Spadaro.
El sacerdote hizo referencia al recurso poético que tiene el cantante en sus temas, donde personaliza espacios, entrelaza escenas de lo cotidiano y construye imágenes y paisajes, como destaca en el tema Idiot Wind, donde el “viento idiota” representa el aliento de las mentiras, los rumores de la prensa, la estupidez de la sociedad o la “cama de latón” (big brass bed) en la canción Lay, Lady, Lay (1969), incluida en su álbum Nashville Skyline, en la cual Dylan repite la frase Lay, lady, lay / Lay across my big brass bed como un mantra.
“Nacido en Chicago en 1955, Prevost creció con la música estadounidense de esos años. Jim Musselman, un compañero de clase suyo en Villanova y devoto de Dylan, recuerda que los dos hablaban mucho de música, y que fue Musselman quien lo convenció de leer un ensayo que señalaba a Dylan como el talento poético de su generación. El Papa que se presentó desde la logia de San Pedro como ‘un hijo de San Agustín’ conoce la música de Dylan, y Dylan se alegró de conocer al papa estadounidense”, finalizó el mensaje.
Posturas contra la guerra
Por su parte, el Papa regaló a Dylan un rosario. El músico vistió para la ocasión un abrigo, guantes y una sudadera negras con capucha. El líder de la Iglesia católica, de 71 años, llevaba su habitual sotana blanca.
No es el primer papa con el que se ha reunido Dylan. El músico actuó en una vigilia de oración para jóvenes celebrada en Bolonia en 1997 y presidida por Juan Pablo II.
León XIV, el primer papa estadounidense, citó una letra de Bob Dylan en el prólogo de un libro sobre desarme publicado a principios de este año, según Vatican News.
El pontífice ha mantenido posturas firmemente contrarias a la guerra y se ha enfrentado al presidente estadounidense Donald Trump tras sus críticas a la contienda bélica en Oriente Medio.