Nota publicada: 2026-08-08
México estará de vuelta en el futbol varonil de unos Juegos Olímpicos. Se hizo del único boleto disponible a Los Ángeles 2028, luego de remontar dramáticamente y bajo una feroz tormenta a Canadá (1-2), en la semifinal del Campeonato Sub-20 de la Concacaf.
La victoria da carpetazo al fracaso del futbol mexicano por su ausencia en los Olímpicos de París 2024. Con una prometedora generación, el Tricolor juvenil cumplió las expectativas del Premundial designado en territorio mexicano y al cual dará cerrojo este domingo en la final contra Estados Unidos.
El sueño olímpico se fracturó al minuto 6. Owen Graham-roache sin titubeos remató frontal a la puerta de Cristo Navarrete. El meta voló, pero el reflejo no fue suficiente para desviar el tanto que entró a su costado derecho.
El gol no sólo dañó la moral. Siete minutos después Cristo, hijo del exportero americanista Armando Navarrete, cayó al césped entre gestos de dolor, por una lesión en la pierna derecha.
Segunda baja del partido a temprana hora, luego de la salida del mediocampista canadiense Antone Bossenberry por un problema en el hombro; su lugar lo tomó Liam Mackenzie.
A la meta del Tricolor acudió el tercer portero Artemio Olvera, quien hizo su debut en el Campeonato Sub-20 de la Concacaf; el primer meta Sebastián Liceaga no estuvo disponible por acarrear una suspensión.
De inmediato la desesperación se apoderó la afición mexicana. En los posteriores despejes del portero Abraham Nathaniel entonaron el grito prohibido por FIFA, el polémico “¡eeeh, puto!”; sin embargo, el silbante guatemalteco Cristhofer Coronado no implementó el protocolo contra la discriminación que suele dictar la Concacaf.
El equipo mexicano supo ir contra la corriente en lo que quedó del primer tiempo. Coronado y su defensa fueron exigidos en su mayoría con jugadas a balón parado. Las faltas de los norteamericanos fueron constantes, chispas que encendieron los ánimos de los locales; las amarillas de Mackenzie y de Richard Chukwu fueron reflejo de la intensidad por defender la mínima ventaja.
El más cercano del gol por México fue Santiago Sandoval. El volante de las Chivas, la milagrosa reincorporación del combinado azteca tras su lesión en la mano, disparó a puerta en tiro libre, pero el meta canadiense atinó su lance al costado derecho.
Para la segunda mitad, la Selección Mexicana dejó ver que la charla de vestidor, en la que Andrés Lillini (director de selecciones juveniles) también echó mano de indicaciones, hizo efecto con intensidad ante el apuro de emparejar el duelo. Lo mismo que los cambios de Alex Diego, al dar ingreso al atacante Diego Ramírez por Gamboa y al defensor Cristóbal Alfaro por Carmona.
Así el conducto para la igualada 1-1. Francisco Valenzuela disparó en corto, pero el portero canadiense rechazó. Desde atrás apareció Alfaro, quien aprovechó el rebote con un disparo fácil hacia las redes (49’).
Vibraron las gradas del tres veces estadio mundialista. La zona técnica de México explotó y la oncena en el campo se envolvió en abrazos, para recomponer la ilusión de luchar por el boleto olímpico.
México se creció. Acosó la puerta de Nathaniel con disparos que dramáticamente pegaron en el travesaño, aunque las fallas también estuvieron a la orden como un remate de cabeza de Valenzuela, solo y frente al arco descubierto, mandó la esférica por encima de la portería. Los lamentos con las manos en la cabeza fueron evidentes tras la jugada que tejieron Hugo Camberos y Sandoval.
Las condiciones de la localía mejoraron al minuto 67, con la expulsión de Mackenzie por doble amarilla (falta sobre Edwin Soto) y con ello el derrumbe del plan de juego del técnico Jesse Marsch.
Las 13 mil 778 almas en el estadio encontraron su punto máximo de emociones al minuto 75’, gracias a Max Vogele y su falta dentro del área sobre Sandoval y que el árbitro terminó por sancionar con penalti; Camberos lo hizo efectivo (78’) para el 1-2.
Canadá terminó aplastado por la localía, incurrió en más faltas sobre los minutos finales, mientras que México se conservó cauteloso hasta escuchar el pitazo final y la abrumadora ovación del público.
México ahora se cita en la final del domingo, en el mismo escenario del Coloso de Santa Úrsula, contra Estados Unidos, equipo que al tener la sede olímpica facilitó el camino de los mexicanos para el objetivo, además de la clasificación al Mundial de la especialidad a celebrarse en el 2027. © 2026 Imagen - Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.