Nota publicada: 2026-08-07
La inflación continuó moderándose en julio, pues en el séptimo mes fue de 3.12 por ciento a tasa anual desde 3.37 por ciento en junio, debido a la disminución en los precios de los productos agropecuarios y el gas doméstico, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró su cuarta desaceleración mensual consecutiva, luego de que en marzo llegó a 4.59 por ciento anual.
La medición se encuentra en el objetivo del Banco de México (BdeM), que es de 3 por ciento con un intervalo de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.
Con el dato más reciente, es la tercera ocasión consecutiva en que la inflación se mantiene dentro de la meta de la institución. El dato de julio es el más bajo desde mayo de 2020, cuando se ubicó en 2.84 por ciento.
Además, el dato del séptimo mes de este año es el más bajo para un periodo similar desde 2016, cuando la inflación fue de 2.65 por ciento. Además, la variación anual se ubicó significativamente por debajo del promedio histórico de los últimos 15 años para este mes, con un 0.45 por ciento.
El INEGI señaló que la inflación aumentó ligeramente 0.03 por ciento en el séptimo mes del año. “La variación mensual reflejó principalmente el retroceso en precios de frutas y verduras, compensado por el incremento en vivienda, servicios turísticos y mercancías alimenticias, esto último considerando el periodo vacacional de verano, además del impacto derivado del mundial de fútbol”, señalaron analistas de Banamex.
El índice de precios subyacente, que determina la trayectoria de la inflación general en el mediano y largo plazo, mostró un avance de 0.23 por ciento en el lapso de referencia. Este desempeño se explica por el aumento de 0.19 por ciento en los precios de las mercancías y 0.26 por ciento de los servicios. La tasa anual se ubicó en 3.95 por ciento.
El índice de precios no subyacente, que incluye los bienes y servicios cuyos precios son más volátiles, observó una reducción de 0.67 por ciento, ubicándose por debajo del promedio de los últimos quince años para un mismo mes (0.94 por ciento). El desempeño se explica porque los precios de frutas y verduras profundizaron su caída para ubicarse en 3.11 por ciento y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se desaceleraron 0.01 por ciento mensual. Su variación anual fue de 0.29 por ciento.
Los productos y servicios que observaron un descenso en sus precios fueron el jitomate con 29.20 por ciento, seguido del chile poblano con 15.63 por ciento, el chile serrano con 6.98 por ciento y el gas LP con 1 por ciento. También descendieron los precios de los zapatos tenis, los automóviles, hoteles y cremas para la piel.
En contraste, el precio de la cebolla avanzó 18.37 por ciento, la marranada 11.90 por ciento, las computadoras 6.10 por ciento y el transporte aéreo 4.11 por ciento. Otros productos y servicios que se encarecieron en julio fueron la vivienda propia, las loncherías, fondas, torterías y taquerías, los productos para el cabello, entre otros.
Analistas de Invex y Banamex, por separado, prevén una inflación mayor al cierre del año. Esto se debe a la reversión en el componente de agropecuarios, al efecto más evidente de los aranceles a las mercancías provenientes de países sin tratado comercial con México, a los aumentos acumulados en costos laborales y a un moderado crecimiento de la economía mexicana.