Nota publicada: 2026-08-03
En México operan un millón 94 mil 941 micronegocios como tiendas de abarrotes y alimentos con entre uno y 10 empleados, de acuerdo con el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE 2025) del INEGI. Aunque muchas tiendas comparten características similares, algunas logran aumentar sus ingresos y atraer más clientes año tras año gracias a hábitos que fortalecen su operación.
Una de las principales estrategias consiste en diversificar la oferta. Además de vender productos básicos, cada vez más negocios incorporan servicios como recargas telefónicas, pago de servicios o tarjetas digitales, lo que incrementa el ticket promedio y genera ingresos adicionales mediante comisiones.
Otro factor clave es el uso de herramientas digitales. Datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF 2024) del INEGI y la CNBV indican que el uso de aplicaciones móviles para operaciones financieras entre personas con cuentas de ahorro formales pasó de 54.3 por ciento en 2021 a 69.1 por ciento en 2024, lo que impulsa a las tiendas a ofrecer soluciones acordes con los nuevos hábitos de consumo.
Asimismo, conocer los números del negocio permite tomar mejores decisiones. Dar seguimiento a indicadores como márgenes de ganancia, comisiones, productos de mayor demanda y comportamiento de las ventas facilita la planeación y mejora la operación diaria.
Las tiendas de barrio también mantienen una ventaja competitiva gracias a la cercanía con sus clientes. El trato personalizado, la confianza y el conocimiento de las necesidades de la comunidad fortalecen la lealtad de los consumidores, especialmente cuando el establecimiento amplía su oferta de servicios.
Finalmente, la capacitación y el aprendizaje continuo son considerados elementos esenciales para adaptarse a nuevas herramientas, aprovechar oportunidades de negocio y fortalecer la rentabilidad. Desarrollar estos hábitos permite a las tiendas generar mayores ingresos y consolidar su crecimiento.