Nota publicada: 2026-06-23
El avance de la inteligencia artificial (IA) está transformando el mercado laboral y la productividad, pero también plantea nuevos desafíos relacionados con la desigualdad, la salud mental y la adaptación tecnológica, advierten diversos estudios internacionales.
Aunque las herramientas de IA prometen aumentar la productividad, su adopción aún es limitada. De acuerdo con el AI Jobs Barometer 2025 de PwC, solo el 14 por ciento de la fuerza laboral mundial utiliza diariamente inteligencia artificial generativa y apenas el 6 por ciento emplea IA agéntica en sus actividades.
La incertidumbre también crece entre los trabajadores. El Global Workforce Hopes and Fears Survey 2025 de PwC señala que el 35 por ciento de los empleados se siente abrumado al menos una vez por semana, porcentaje que aumenta a 42 por ciento entre la Generación Z. Además, mientras la mayoría de los directivos confía en el futuro de sus puestos, una parte importante de los trabajadores de nivel inicial teme que la IA afecte su estabilidad laboral.
Especialistas también alertan sobre el aumento de la desigualdad en el acceso a esta tecnología. Mientras cerca del 30 por ciento de la población de Estados Unidos utiliza herramientas de IA, en gran parte de América Latina, África y Asia la adopción oscila entre el 10 y el 20 por ciento. A ello se suma una brecha de género, ya que la Organización Internacional del Trabajo estima que el empleo femenino tiene mayor exposición a la automatización.
Ante este panorama, expertos proponen impulsar una adopción más humana de la inteligencia artificial mediante espacios de diálogo en las empresas, capacitación durante la jornada laboral, fortalecimiento del pensamiento crítico frente a los resultados generados por la IA y acciones que reduzcan las brechas que afectan a jóvenes, mujeres, personas mayores y comunidades con menor acceso tecnológico.