Nota publicada: 2026-06-12
El Mundial 2026 será el primero en el que la inteligencia artificial tenga una presencia masiva entre aficionados, medios, instituciones y especialistas que buscan anticipar resultados del torneo.
A diferencia de otras ediciones, donde las predicciones quedaban en manos de analistas, ex futbolistas, casas de apuestas o fenómenos curiosos como el Pulpo Paul en 2010, ahora los usuarios consultan a chatbots para saber qué selección podría levantar la Copa del Mundo.
Entre las predicciones más comentadas, ChatGPT y Claude apuntan a España como posible campeona. En Francia, Le Chat, desarrollado por Mistral, se inclina por los Bleus, mientras que en China, DeepSeek y Qwen favorecen a Argentina para conquistar su cuarto título mundial.
El interés por estos pronósticos también llegó a instituciones financieras, medios tecnológicos y universidades. Analistas del Bank of America encontraron que Microsoft Copilot se decantaba por España o Francia. Por su parte, sitios especializados que consultaron a Gemini, ChatGPT y Perplexity obtuvieron una respuesta similar: España como principal favorita y Francia como segunda opción.
El fenómeno muestra cómo la inteligencia artificial comienza a formar parte de conversaciones populares que antes dependían más de intuición, estadísticas deportivas o tradición futbolera. Sin embargo, estas herramientas no adivinan el futuro, sino que generan respuestas a partir de datos, patrones, contexto histórico y la información disponible.
También existe un interés científico detrás de esta tendencia. Investigadores de la Ludwig Maximilian University, en Alemania, están evaluando qué modelos de IA logran mejores predicciones partido por partido mediante la plataforma pública LLM SoccerArena.
El objetivo de estos estudios no es solo saber quién acierta más resultados, sino analizar cómo los modelos enfrentan información cambiante, incertidumbre y eventos que después pueden compararse con la realidad, como lesiones, convocatorias, rendimiento reciente o predicciones de mercados de apuestas.
Aunque la inteligencia artificial puede procesar grandes volúmenes de información, el futbol conserva un alto nivel de imprevisibilidad. Un error defensivo, una lesión, una expulsión o una decisión arbitral pueden cambiar por completo el resultado de un partido.
Por eso, más que reemplazar el análisis deportivo, la IA parece abrir una nueva forma de seguir el Mundial: una mezcla entre datos, curiosidad tecnológica y conversación global. Sus predicciones podrán generar debate, pero el resultado final seguirá decidiéndose en la cancha.