Nota publicada: 2026-04-10
CRITICA
GASPAR NAVARRO
Sin avance solución a posible huelga en Unison
Los sindicatos universitarios Steus y Staus tomaron una vez más las calles para demandar mayores salarios y denunciar el desinterés de las autoridades de la Universidad de Sonora para avanzar en las negociaciones que podrían resolver el posible estallamiento de huelga.
El Staus y Staus lamentaron la cerrazón de la autoridad universitaria para responder de manera positiva a sus demandas de aumentos salariales y de prestaciones sociales, bajo el argumento del tope salarial del 4 por ciento impuesto por la SEP y por la carencia de recursos financieros de la Unison.
El pasado martes, los sindicatos universitarios marcharon por las calles de Hermosillo para presionar a la Unison y al gobierno estatal para que solucionen sus demandas económicas y sociales rezagadas desde hace años como lo denuncia el Steus de tener sueldos por debajo del salario mínimo la mayor parte de sus agremiados.
El Steus tiene emplazada a la Unison para estallar la huelga el próximo 16 de abril en demanda de un 50 por ciento de aumento salarial, en tanto que el Staus emplazó a huelga para el 3º de abril solicitando un 10 por ciento de aumento al salario, teniendo ambos como respuesta el tope del 4 por ciento y el cero aumento a prestaciones para los trabajadores académicos.
Entre las principales demandas del sindicato académico se encuentra un incremento salarial del 10.8%, así como la implementación de un programa de recuperación salarial y un salario de emergencia.
Además, solicitan el reconocimiento de Hermosillo como zona cara y ajustes en el esquema del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para evitar afectaciones directas al ingreso de los docentes.
Cuauhtémoc Nieblas Cota, secretario general del Staus, expresó preocupación por el estancamiento en las negociaciones, al señalar que en la última mesa no se presentó ninguna contrapropuesta formal por parte de la autoridad universitaria, lo que incrementa la posibilidad de una huelga en la máxima casa de estudios de Sonora.
A su vez, el dirigente del Steus, Alejandro Manzanares, denunció que el 80% de sus agremiados percibe salarios por debajo del mínimo, mientras la Unison mantiene una oferta insuficiente del 4%, poniendo en riesgo el inicio de una huelga el próximo 16 de abril.
Para el Steus el punto más álgido del conflicto es el rezago frente al salario mínimo federal por lo que exigen un alza salarial del 50 por ciento. De acuerdo con los datos presentados por el Steus, de los nueve niveles que integran su tabulador, cinco ya han sido rebasados por el salario mínimo vigente. Esto significa que gran parte del personal operativo, como jardineros y conserjes, percibe apenas 8,300 pesos mensuales, una cifra inferior a los 9,500 pesos que marca la ley como base mensual aproximada.
"Tenemos alrededor de 1,500 a 1,700 trabajadores que están viéndose afectados con esto del salario mínimo", detalló el líder Alejandro Manzanares. Expuso que en las unidades de Nogales y Caborca, la situación es aún más grave, pues al ser zona fronteriza con un salario mínimo superior, prácticamente la totalidad de los niveles tabulares han quedado fuera de la legalidad salarial.
Así las cosas, le urge a las autoridades universitarias encabezadas por la rectora Dena Camarena, evitar la cerrazón y reanudar las mesas de negociaciones con el Steus y Staus, para buscar una salida que satisfaga a las partes en conflicto a fin de evitar el estallamiento de huelga en este mes.
MENORES NO PUEDEN SER JUZGADOS COMO ADULTOS
La ley es la ley, por lo que los menores de edad no pueden ser juzgados como adultos, aunque parezca increíble en estos tiempos modernos en que proliferan los “niños sicarios” que delinquen con total impunidad ante una legislación laxa que impide castigos penales mayores como a los adultos.
El caso de la jovencita Leyla asesinada por otras dos menores en Sonoyta revive el caso de la impunidad a niños y jovencitos que no se les puede juzgar como adultos como lo estipula la ley a nivel federal a pesar del atroz crimen que horrorizó a la comunidad.
En septiembre pasado, en Sonoyta, dos menores con engaños llevaron a la joven de 15 años de nombre Leyla con engaños a una casa, donde la amarraron a una silla, le vendaron los ojos, le colocaron una piola alrededor del cuello hasta asfixiarla y matarla, acto que fue grabado con celular y difundido en redes sociales.
De acuerdo con la investigación ministerial, el móvil estuvo relacionado con un conflicto entre adolescentes. Versiones integradas al expediente refieren celos por una relación sentimental, lo que derivó en el engaño, la agresión y la grabación del homicidio con un teléfono celular.
El caso fue judicializado bajo el Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes. En marzo de 2026, un juez dictó sentencia: dos años y diez meses de internamiento para la adolescente de 15 años; once meses de libertad asistida para la menor de 13 años; y el pago conjunto de 5 mil 657 pesos como reparación del daño moral.
La resolución judicial detonó cuestionamientos públicos sobre el alcance de las sanciones en delitos graves cometidos por menores de edad. El monto de la reparación económica y la duración de las medidas impuestas contrastaron con la violencia documentada en el caso. ([email protected])