Nota publicada: 2026-04-08
El ecosistema de Sistema B México reportó un crecimiento superior al 20% en el número de Empresas B certificadas durante 2025, el mayor desde su llegada al país en 2016.
Este avance refleja un cambio estructural en la forma en que las empresas operan y compiten en el mercado.
Un movimiento global en expansión
El Movimiento B suma actualmente más de 10,000 empresas certificadas en 103 países, consolidándose como una red global de negocios con propósito.
En México, estas empresas generan empleo para más de 32,000 colaboradores y tienen presencia en 18 estados.
El crecimiento del ecosistema incluye compañías de distintas industrias, desde grandes corporativos hasta empresas locales, como:
Danone (alimentos y bebidas)
Pujol (gastronomía)
Aires de Campo
Teksi (software e inteligencia artificial)
Zaro Transportation (logística)
Esto demuestra que el modelo de impacto puede aplicarse en prácticamente cualquier sector.
Rentabilidad + impacto: el nuevo estándar
Las Empresas B buscan equilibrar tres dimensiones clave:
Rentabilidad económica
Impacto ambiental
Impacto social
Este enfoque responde a una creciente demanda de inversionistas y consumidores que evalúan a las empresas bajo criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza).
Diversidad y evolución del ecosistema
El movimiento en México también destaca por su diversidad:
Más del 80% son empresas mexicanas
42 son lideradas por mujeres
26 son empresas familiares
5 pertenecen a empleados
5 son de la comunidad LGBTQ+
Además, el interés por certificarse sigue creciendo en 2026, lo que apunta a una expansión sostenida.
Sectores donde el impacto ya es negocio
Las Empresas B en México se distribuyen en múltiples industrias:
Servicios — 62%
Manufactura — 20%
Retail — 15%
Agricultura — 3%
Desde energía limpia hasta tecnología social, el impacto ya no es una excepción, sino una forma de competir.
Sostenibilidad: de tendencia a necesidad
De acuerdo con líderes del ecosistema, la sostenibilidad dejó de ser un diferenciador para convertirse en una condición de competitividad.
Las empresas que integran estos criterios están mejor preparadas para enfrentar riesgos y aprovechar oportunidades en el largo plazo.
Un cambio en la mentalidad empresarial
El crecimiento de las Empresas B coincide con una transformación más amplia:
Consumidores más conscientes
Inversionistas que priorizan impacto
Reguladores que impulsan sostenibilidad
Esto posiciona a las Empresas B como un modelo alineado con los retos actuales, como el cambio climático y la desigualdad.
Las Empresas B no solo están creciendo: están marcando el rumbo de la nueva economía.
En México, su expansión refleja una transformación profunda en la forma de hacer negocios, donde el propósito ya no es opcional, sino parte central de la estrategia empresarial.
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