Nota publicada: 2026-04-07
Washington. China intensifica su actividad diplomática en torno a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán: presentó una propuesta de cinco puntos, junto con Pakistán; recabó apoyo entre países del golfo Pérsico y se opuso a una propuesta de la Organización de Naciones Unidas para usar la fuerza necesaria con el fin de abrir el estrecho de Ormuz.
Se trata del más reciente impulso de China para asumir un papel más destacado en los asuntos globales, aunque podría resultar más retórico que sustantivo, ya que Estados Unidos parece no estar interesado en los esfuerzos del gigante asiático.
“La guerra con Irán es la prioridad de todos los países dentro y fuera de la región”, explicó Sun Yun, directora del programa sobre China en el Stimson Center, un centro de estudios con sede en Washington. “Es una oportunidad que Pekín no dejará pasar para demostrar su liderazgo e iniciativa diplomática”.
Estados Unidos está desencantado con los esfuerzos de mediación de terceros y tiene poco interés en impulsar la estatura internacional de China o darle una oportunidad para atribuirse un éxito en Medio Oriente, indicaron tres funcionarios estadunidenses, que hablaron bajo condición de anonimato.
Para Pekín, podría existir un incentivo para que la guerra disminuya antes de que el presidente Donald Trump acuda a China a mediados de mayo. El republicano pospuso el viaje, inicialmente previsto para finales de marzo.
Después de que comenzó el conflicto, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, habló con sus homólogos de Rusia, Omán, Irán, Francia, Israel, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. Comentó a Teherán que Pekín valora su amistad; instó a Israel a cesar las acciones militares y expresó que estaría dispuesta a desempeñar un papel en la búsqueda de la paz.
La semana pasada, Wang recibió en Pekín a su homólogo paquistaní para concretar su propuesta de cinco puntos, que pide el fin de las hostilidades y la reapertura del estrecho de Ormuz.
China y Rusia argumentaron que Estados Unidos y otros países podrían aprovechar un mecanismo respaldado por la ONU para intensificar la guerra mortal, según un diplomático de Naciones Unidas que habló bajo condición de anonimato.
Con la esperanza de evitar un veto, Bahréin debilitó de manera significativa su propuesta para autorizar acciones defensivas –pero no ofensivas– a fin de garantizar que las embarcaciones puedan transitar por el estrecho. La votación se aplazó hasta la próxima semana.
En un esfuerzo por detener los combates, mediadores egipcios, paquistaníes y turcos enviaron al ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, y al enviado de Estados Unidos para Medio Oriente, Steve Witkoff, una propuesta que pide el alto el fuego y la reapertura de Ormuz, no prosperó.