Nota publicada: 2026-03-10
Washington. La médica que examinó primero el cuerpo del pedófilo Jeffrey Epstein explicó por qué dudó en determinar que su muerte fue un suicidio, según nuevos documentos.
Epstein fue encontrado muerto en una celda de una cárcel de Nueva York el 10 de agosto de 2019, tras su arresto por cargos de tráfico sexual. Poco después, las autoridades concluyeron que se suicidó. Sin embargo, desde entonces varias personas cercanas a él –incluida su cómplice condenada, Ghislaine Maxwell, y su hermano Mark Epstein– han sostenido que creen que ocurrió otra cosa.
Según Business Insider, documentos publicados este año bajo la ley de transparencia de los archivos de Epstein explican por qué la doctora Kristin Roman, forense de Nueva York que realizó la autopsia un día después de que Epstein fue hallado muerto, inicialmente dudó en declarar la muerte como suicidio.
Según el medio, en el certificado de defunción de Epstein, Roman no marcó “homicidio” ni “suicidio”, sino la casilla de “estudios pendientes”. Posteriormente, Barbara Sampson, entonces directora del servicio médico forense de la ciudad, determinó oficialmente que se trató de un suicidio.
Años más tarde, Roman dijo a los investigadores que esperó antes de determinar oficialmente la causa de la muerte para ser “minuciosa”, aunque afirmó que estaba segura de que Epstein se ahorcó, según una transcripción de entrevista revisada por Business Insider.
“Si hubiera sido una persona menos conocida, alguien a quien nadie quisiera matar, probablemente habría concluido el mismo día de la autopsia que se había ahorcado”, dijo en una entrevista realizada en mayo de 2022.
Roman señaló que quería hablar con el agente que encontró el cuerpo de Jeffrey Epstein y visitar su celda antes de tomar una decisión final. Pero no se le permitió hablar con funcionarios penitenciarios ni inspeccionar el lugar. También indicó a los investigadores que esas limitaciones no influyeron en su conclusión de que Epstein se suicidó.
A siete años de la muerte de Epstein, siguen circulando teorías que afirman que fue asesinado. Entre quienes sostienen esa versión está Michael Baden, un patólogo forense contratado por su familia, quien ha afirmado que se trató de un homicidio.
Las últimas revelaciones sobre la autopsia llegan apenas meses después de que Ghislaine Maxwell, quien cumple una condena de 20 años de prisión por su papel en la red de tráfico sexual de Epstein, dijera al Departamento de Justicia que no cree que el financista se haya suicidado.
Aparecer en los archivos del depredador sexual no implica haber cometido un delito, y el presidente Donald Trump, quien figura miles de veces, no ha sido acusado de ningún crimen relacionado con la investigación.