Nota publicada: 2026-03-10
Doral. El presidente Donald Trump aseguró ayer que Estados Unidos está cerca de terminar la “excursión” –en aparente referencia a la guerra aérea que comete junto con Israel contra Irán–, al tiempo que amenazó a Teherán con un golpe “muy, muy duro” por intentar detener el suministro mundial de petróleo.
“Creo que pronto, muy pronto”, declaró en rueda de prensa en su club de golf de Doral, Florida, a preguntas de cuándo terminarían los ataques de la ofensiva que realiza Estados Unidos junto con Israel. Interrogado sobre si sería esta semana cuando acaben los bombardeos respondió que no y aseveró que “podríamos dejar las cosas como están, pero haremos más”.
“No voy a permitir que un régimen terrorista tenga al mundo como rehén e intente detener la oferta mundial de petróleo. Si Irán hace algo en ese sentido, será golpeada muy, muy duro”, insistió y exigió: “más les vale no jugar a ese juego”.
Luego indicó que buscaba una “victoria definitiva” sobre el gobierno clerical, que el fin de semana eligió al hijo del asesinado líder supremo Ali Jamenei como su nuevo guía.
Trump aseguró que Estados Unidos está reservando algunos de los objetivos “más importantes” en Irán para posibles ataques posteriores si fuera necesario, incluida la red eléctrica del país.
“Los golpearemos tan fuerte que no les será posible, ni para nadie que los ayude, recuperar jamás esa parte del mundo, si hacen algo”, sentenció.
Restó importancia al conflicto –una guerra que no ha sido aprobada por el Congreso de Estados Unidos– y lo calificó repetidamente de “excursión”.
El jefe de la Casa Blanca se ha enfrentado a críticas por los mensajes contradictorios de su gobierno sobre los objetivos de la guerra con Irán, en particular sobre si busca un cambio de régimen a gran escala.
Rehusó aclarar si el nuevo líder Mojtaba Jamenei es un blanco, limitándose a señalar que su nombramiento “no es bueno”.
Afirmó que tuvo una “llamada telefónica positiva” con su par ruso, Vladimir Putin, sobre las guerras de Ucrania e Irán.
“Él quiere ayudar” en Medio Oriente, dijo sobre Putin, que respalda a Irán e invadió Ucrania en 2022.
Estados Unidos está “levantando ciertas sanciones relacionadas con el petróleo para rebajar los precios”, comentó el mandatario.
“Vamos a retirar sanciones hasta que se retire el bloqueo (del estrecho de Ormuz)”, resaltó, sin especificar a qué países se refería, pero Estados Unidos emitió la semana pasada una exención de 30 días para permitir la venta a India del petróleo ruso que actualmente se encuentra varado en el mar, con el fin de aliviar la presión sobre el mercado mundial.
Trump indicó que “existe un enorme odio entre los presidentes Putin y el (ucranio Volodymir) Zelensky. Parece que no se ponen de acuerdo, pero creo que fue una llamada positiva sobre el tema”.
“Le dije: ‘podría ser más útil poner fin a la guerra entre Ucrania y Rusia’”, declaró Trump.
El jefe de la Casa Blanca repitió en su conferencia de prensa declaraciones que formuló a varios medios durante la jornada. “Creo que la guerra está prácticamente terminada. No tienen armada, ni comunicaciones, ni fuerza aérea”, reportó CBS News.
En otra entrevista con NBC News, señaló que era “demasiado pronto” para hablar de confiscar el petróleo iraní y comentó: “sin duda, la gente ha hablado de ello”.
Después, en sus redes sociales amagó de nuevo: “si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo dentro del estrecho de Ormuz será golpeado por Estados Unidos veinte veces más fuerte de lo que ha sido hasta ahora… Muerte, fuego y furia caerán sobre ellos. Pero espero y rezo que eso no ocurra. Este es un regalo de Estados Unidos para China y para todas aquellas naciones que utilizan intensamente el estrecho de Ormuz. Esperamos que sea un gesto que sea muy apreciado”.
De su lado, el cardenal, arzobispo de Chicago, Blase J. Cupich, condenó un video de la Casa Blanca que mezcla escenas de películas con ataques reales a Irán, titulado Justicia al estilo estadunidense.