Nota publicada: 2026-02-12
Hay dos tipos de personas: las que aún no han probado la cancelación de ruido y las que ya no saben vivir sin ella. Los nuevos Sony WF-1000XM6 están claramente pensados para el segundo grupo. Y vienen a defender el liderazgo de la marca en un mercado donde ya no basta con sonar bien: hay que hacerlo mejor que nadie.
Más pequeños, más cómodos y sin “palito”
Sony ha afinado el diseño. Los WF-1000XM6 son un 11% más delgados que su generación anterior y mantienen el formato tipo botón en lugar del diseño con bastón. Encajan mejor en el pabellón auditivo y sobresalen menos, algo que se agradece en uso prolongado.
Las almohadillas de espuma de poliuretano siguen siendo clave: se adaptan mejor al canal auditivo y mejoran la sujeción sin generar presión incómoda. Incluso tras horas de uso, no provocan fatiga. No son los más indicados para deporte intenso, pero para trabajo, viajes y uso diario cumplen con nota.
El estuche también evoluciona: compacto, sobrio y ahora sí, realmente de bolsillo.
El verdadero cerebro está en la app
La experiencia cambia radicalmente al usar la aplicación Sound Connect. Desde ahí se configuran los modos de cancelación, el sonido ambiente y el sistema adaptativo que ajusta automáticamente el aislamiento según si caminas, estás en transporte público o en reposo.
¿La contrapartida? Parte de esa inteligencia depende de datos de ubicación y movimiento. Más comodidad, menos anonimato. Es el intercambio habitual en la tecnología actual.
Funciones como Speak to Chat —que pausa la música cuando detecta que hablas— o el gesto de apoyar el dedo para activar el modo ambiente hacen que interactuar con ellos sea casi intuitivo.
Cancelación de ruido: menos “efecto submarino”, más naturalidad
Aquí está el gran salto. Sony no solo ha mejorado la cancelación activa con su nuevo procesador QN3e (25% más eficiente), sino que ha reducido la presión interna que genera el llamado “efecto submarino”.
El resultado es un silencio potente, pero menos claustrofóbico. Durante una prueba en avión, los auriculares eliminaron el ruido constante de los motores con la misma solvencia que los Sony WH-1000XM4 de diadema, pero permitiendo escuchar la voz por megafonía. Filtran lo que molesta, no lo que necesitas.
Cuatro micrófonos por auricular permiten un filtrado más preciso y natural, incluso en modo ambiente.
Sonido más definido y mejor separado
Los nuevos drivers Dynamic Driver X de 8,4 mm combinan materiales rígidos y flexibles para separar mejor graves, medios y agudos. El resultado: bajos profundos sin ensuciar voces ni instrumentos.
El procesador VN2 actúa como DAC de 32 bits, mejorando la claridad en canciones densas. Cada instrumento mantiene su espacio. Nada se pisa.
Destaca especialmente el nuevo modo “Música de fondo”, que aleja la escena sonora como si sonara en la habitación, ideal para trabajar sin sentir la música dentro de la cabeza.
Batería sólida y carga rápida
Ofrecen hasta 8 horas con cancelación activa y 24 horas totales con estuche. En uso real, rondan las 7 horas y media con ANC activado sin problemas.
La carga rápida es efectiva: 10 minutos aportan cerca de 2 horas de uso. El estuche admite carga USB-C y carga inalámbrica Qi.
¿Valen 300 euros?
Son caros. Cuestan 300 euros, por encima de rivales directos como los AirPods Pro o los Bose QuietComfort Ultra. Pero no solo compiten en cifras técnicas.
El valor diferencial de Sony no está únicamente en cancelar más ruido o sonar mejor, sino en cómo integra ambas cosas en la vida diaria. El silencio aparece sin que lo notes. Y eso, cuando funciona así de bien, marca la diferencia.
Los WF-1000XM6 no reinventan el nombre. Pero sí perfeccionan la experiencia.