Nota publicada: 2026-01-05
Londres.- La representación palestina inauguró el lunes de forma oficial su embajada en Reino Unido, en un acto en el que su máximo responsable diplomático en Londres calificó como un "momento histórico".
La apertura del organismo diplomático en Londres llega más de tres meses después de que el gobierno británico reconociera como Estado a Palestina.
"Hoy nos reunimos para marcar un momento histórico: la inauguración de la embajada en Reino Unido, con estatus diplomático y plenas atribuciones", se congratuló el embajador, Husam Zomlot, quien anteriormente ostentaba el título de jefe de la misión diplomática palestina.
La apertura de esta embajada "marca un paso importante en las relaciones británico-palestinas, en el largo camino del pueblo palestino hacia la libertad y la autodeterminación", añadió.
Tras sus palabras, el nuevo embajador descubrió una placa que dice "Embajada del Estado de Palestina", colocada en el edificio, situado en Hammersmith, en el oeste de Londres.
"Para generaciones de palestinos en Gaza, en Cisjordania ocupada, incluyendo Jerusalén Este y los campos de refugiados, así como en toda la diáspora, esta embajada representa la prueba de que nuestra identidad no puede ser negada", defendió Zomlot.
El embajador insistió en la "promesa"de "continuar una paz justa y duradera, basada en el derecho internacional y en los valores universales".
El representante del rey británico Carlos III, Alistair Harrison, también declaró que se trata de "un momento histórico para Palestina" y "el inicio de un cambio importante en las relaciones bilaterales", que en su opinión son ya "muy estrechas".
Reino Unido reconoció oficialmente al Estado de Palestina en septiembre pasado, casi dos años después del inicio de la devastadora guerra en Gaza, desencadenada por el ataque sin precedentes del movimiento islamista Hamás contra Israel, el 7 de octubre de 2023.
El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, había afirmado que con la decisión de reconocer a Palestina quiere "revivir la esperanza de paz y de una solución de dos Estados".
La decisión de Reino Unido, coordinada con otros países, fue criticada por Israel, cuyo primer ministro, Benjamin Netanyahu, denunció que se trata de "un premio al terrorismo".