Nota publicada: 2025-04-04
La estrategia de negociación con Estados Unidos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo funcionó y está funcionando. Muestra de ello es que, tras las medidas arancelarias de Donald Trump, México tiene un trato preferencial a diferencia de lo que ocurrió con otras economías en el mundo, aseveró el titular de la Secretaría de Economía (SE), Marcelo Ebrard.
En la mañanera de ayer, al presentar una valoración de los anuncios hechos por el magnate el miércoles, Ebrard remarcó que la mandataria pidió a sus colaboradores que en las negociaciones con Washington se priorizara la protección de los empleos y a mantener el T-MEC.
Como el acuerdo comercial se preservará, se protegen más de 10 millones de empleos directamente relacionados, señaló el secretario ante la jefa del Ejecutivo en Palacio Nacional.
Existe un nuevo orden comercial, afirma Ebrard
Acentuó que tras las decisiones del líder de la Casa Blanca, el mundo entró en un nuevo orden comercial, en el que se ha extinguido el principio de la Organización Mundial de Comercio referente a arancel de nación más favorecida (tarifa normal aplicada a las importaciones sin discriminación entre países).
Remarcó que no se puede no dar por sentado el que se haya mantenido la vigencia del acuerdo comercial de América del Norte, pues de los 14 tratados de libre comercio que Estados Unidos tiene vigentes –que incluyen a 20 países–, el único en el que no se aplicarán tarifas es el que mantiene con México y Canadá.
“Ese es un logro mayor, cuando empezó esto, hace muy poco, (se decía) que no iba a haber ninguna excepción (…) En un nuevo orden comercial fundado en tarifas es muy difícil que sobreviva un tratado de libre comercio. Si no hubiéramos logrado esto, la pregunta de ustedes sería: ‘¿qué pasó con el tratado?’ El acuerdo establece condiciones de libre comercio con una tarifa cero.”
Ante la nueva estructura comercial, el funcionario subrayó que nuestro país es probablemente el más favorecido. México tiene las mejores condiciones: hoy es más barato producir en México y exportar a Estados Unidos que lo que era ayer, porque si ya lo ven en su conjunto, 185 países, entre ellos muchos que compiten con nosotros, ahora tienen condiciones más difíciles.
Delineó las industrias que al ser parte del T-MEC tendrán tarifa cero: agroalimentaria, manufacturas electrónicas, eléctricos, químicos, vestido y calzado, dispositivos médicos y farmacéuticos, maquinaria y equipo.
Ebrard calculó que alrededor de 85 por ciento de las exportaciones de México a Estados Unidos están libres de la política arancelaria global dictada por el jefe de la Casa Blanca.
Los siguientes pasos en las negociaciones con Washington, sostuvo, deben ser para mejorar las condiciones para los sectores que sí han sido gravados con tarifas: la industria automotriz y la de acero y aluminio; así como de los productos que están fuera de las reglas de origen del T-MEC. Esas negociaciones, estimó, se prolongarán por los próximos 40 días.
Ésta es la realidad en la que estamos. Vamos a consolidar esta posición. Nuestra Presidenta está manejando una estrategia que tiene muchos temas al mismo tiempo, para lograr estos resultados y maximizar las ventajas comparativas de México. Esto ya es hoy una ventaja muy importante, porque hace que sea mejor hacer aquí las cosas que en otras partes del mundo.
El secretario informó que otro de los siguientes pasos es iniciar en breve la revisión del T-MEC, aun cuando estaba prevista para el siguiente año.
“Se adelantó, sí, se adelantó mucho porque sobrevivió. Y ahora ya podemos hablar de revisarlo, porque si no me estarías preguntando: ‘¿Qué van a hacer sin el tratado?’ Ahí está el acuerdo, lo vamos a revisar y trataremos de lograr las mejores condiciones posibles para nuestro país”, indicó Ebrard.