• Hermosillo, Sonora, México a     |  Año 24 No. 724    

Hay que saber cuándo brincar…. 

Azalea Lizárraga / azaleal@prodigy.net.mx




Nota publicada: 2018-03-31

Imaginamos que no ha de ser fácil tomar decisiones que involucren el rompimiento con un pasado que, hasta cierto punto, nos permitió vivir una vida plena de oportunidadesy experiencias -buenas y malas- que fueron perfilandonuestra personalidad y existencia, para transitar a nuevos escenarios que, de principio, pueden parecer brillantes porque todo cambio tiene sus momentos de gloria, pero donde prevalece la incertidumbre de poder “encajar” en esas nuevas realidades que, en el pasado inmediato, hasta nos atrevíamos a cuestionar o calificar como erróneas.

Eso es lo que elucubramos ha de ser el estado de ánimo de algunos políticos hoy en día, sobre todo, de aquellos que habiendo libado de las mieles y hieles del poder, decidieron irrumpir en otros espacios en los que, tal parece, ahora son más apreciados y en los que pueden continuar en la línea ascendente a la que estaban acostumbrados en los círculos del poder.

Y con esto en mente, escuchamos atentamente al todavía joven político guaymense, Antonio Astiazarán, en undesayuno del Grupo de periodistas y comunicadores, Contrapunto10, hablar de su trayectoria en el partido en el que militó por años y los “asegunes, dimes y diretes” que experimentó antes de hacer un lado la disciplina partidista, romper y arremeter contra los liderazgos que, desde su óptica personal, le fallaron en el respeto a su persona y sus derechos políticos.

Y siendo ahora Toño el abanderado al Senado por el PAN en la coalición #PorMéxicoAlFrente, curiosamente desplazando -aunque él se niegue a reconocerlo así- a sólidos liderazgos, como el “resucitado” Ramón Corral, o a quienes por años estuvieron tejiendo fino para ello en el albiazul, Luis Serrato y Temo Galindo, Toño siente correr por sus venas la adrenalina que produce el reconocimiento a su trayectoria política y profesional, no importa que ahora sean voces que antaño eran sus adversarios en estaarena tan sui generis en la que se ha transformado la política mexicana.

Toño, quien tan solo en diciembre pasado se manifestaba amigo del candidato tricolor a la presidencia de la república, decidió olvidarse de ello, tal vez porque al fin comprendió que la política actual no es solo de amiguismos, sino de compromisos y aprovechar oportunidades. No extraña entonces que ahora manifiestecreer en la firmeza, juventud y excelentes ideas del abanderado panista para conducirnos al México de oportunidades que todos merecemos.

Quién sabe lo que irá a pasar en esta campaña electoral en puerta, pero lo que sí es seguro es que Toño es un candidato que no será fácil de opacar o hacer fácilmente a un lado, conoce las formas del tricolor, y tiene una personalidad tranquila y conciliadora que apela a la voluntad de la gente. Su compañera en la fórmula -bajo las siglas de Movimiento Ciudadano, aunque tampoco sea militante- Leticia Cuestas, proviene de una organización ciudadana y algunos dicen que esa es su mayor fortaleza.

Toño será, sin duda alguna, el candidato con el que se alinearán todas las fuerzas del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano en la entidad, para acuerparlo y vencer a las otras duplas que también se perciben ganadoras en ciertos círculos políticos y/o ciudadanos: la del tricolor de Sylvana Beltrones y Maloro Acosta, o la morena con Alfonso Durazo y Lily Téllez.  

Una coalición representada por dos candidatos sin militancia en los partidos que ahora representan, lo que manda un mensaje fuerte sobre el derrumbamiento de las ideologías partidistas, pero que ante el hartazgo y la indiferencia de la gente, no parece ser moneda de cambio que realmente produzca mejores escenarios para avanzar como país. 

Y como decía el Chavo del ocho: Ahora, ¿quién podrá defendernos?

 



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