• Hermosillo, Sonora, México a     |  Año 20 No. 690    

Hay cristales que empañan la vida...  

Azalea Lizárraga / azaleal@prodigy.net.mx




Nota publicada: 2017-02-10





En la eterna búsqueda de la felicidad, los seres humanos cometemos tantos errores y tropiezos que algunos terminamos viviendo en un infierno. Pareciera ser que el chiste de vivir es estar en un status de alegría permanente y nos equivocamos. Y no está mal equivocarnos, tropezar y caer es parte de la vida, pero acostumbrarnos a “estar en la lona” es lo lamentable; el problema radica en no recapacitar y seguir por el mismo camino.

 

Todos conocemos a ese desafortunado ser –hombre o mujer- que “se quedó en el avión”; hemos oído testimonios donde el común denominador era la desesperanza y el camino azaroso y tortuoso que tuvieron que desandar para recuperar sus vidas.  Jóvenes que lograron despertar del “ensueño ficticio” que solo logró consumirlos en su salud mental y física.

 

Medular a la controversia de legalizar o no el consumo de mariguana está el hecho de que usualmente es la puerta al consumo de otras drogas, como puede ser el llamado  “cristal”. En casos extremos, tal vez lo mismo podría decirse del consumo de las drogas legales como el alcohol y el tabaco.

 

Los datos indican que en nuestro estado ya pinta de rojo el porcentaje de consumidores de algún tipo de las llamadas drogas ilegales –cocaína, marihuana, opiáceos, metanfetaminas, siendo el cristal de los más peligrosos-, estimulantes que prometen conducirlos al éxtasis y la felicidad plena y solo los llevan al averno.

 

Ya de por si la mayoría de los jóvenes se debaten ante la disyuntiva de optar por el camino que conduce a una vida dizque fácil donde fluye el dinero que todo lo compra, súmele usted un contexto social deteriorado, las malas compañías y la falta de un núcleo familiar que los apoye en sus encrucijadas, no es de extrañar que se deslicen lenta pero inexorablemente por caminos que a nada bueno conducen.

 

Para quienes formamos parte de esa generación donde irrumpieron los hippies, el amor libre y el consumo recreativo de drogas como la marihuana o el LSD –qué moderna, dirán algunos-, sea porque pasamos nuestra adolescencia en una ciudad fronteriza o porque la edad nos ubicaba ya en los estudios universitarios, ese temor familiar de que nuestros hijos caigan en las garras del vicio y las adicciones, toma formas más concretas y atemorizantes.

 

Una preocupación que la gobernadora Claudia Pavlovich remarca debe estar presente no solo en las familias de los consumidores, sino a la sociedad en sí y los tres niveles de gobierno, porque el incremento de las adicciones trae consigo, por lo general, un incremento en los niveles de inseguridad de las comunidades y el alza en actos delictivos.

 

Sabe también que para avanzar exitosamente en mejorar los índices de delincuencia e inseguridad, se deben conjuntar esfuerzos y, en alianza con la sociedad, instituciones educativas y organizaciones civiles y hasta eclesiásticas, hacer un frente común para crear conciencia familiar sobre la necesidad de reforzar valores y alertar sobre los peligros del consumo de estimulantes que generan adicciones peligrosas.

 

La gobernadora ha expresado su gran preocupación como madre y funcionaria pública, por el dramático incremento del consumo de cristal en nuestro estado. Tan solo en el 2016, la Dirección General de Salud Mental y Adicciones en Sonora, reportó poco más de 79 mil  consultas, de las cuales el 40% fue por motivo de adicciones y en las que el 64.4% de las atenciones se debió al uso del cristal.

 

Las autoridades de salud y seguridad pública informan también que cuando menos el 13% de los jóvenes de secundaria y preparatoria han tenido contacto con drogas ilegales como la marihuana, la cocaína y el cristal.

 

Y vaya que debe preocuparnos que el consumo ha ido incrementando en los últimos años. La Oficina contra las drogas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) afirma que existen más de 24.7 millones de consumidores de estimulantes tipo anfetamina, siendo el cristal de los más socorridos en dicho periodo, con una producción superior a los 453 mil kilos al año.

 

Tristemente, tampoco necesitamos que las autoridades no los digan; todos somos testigos del incremento de actos delictivos perpetrados por jóvenes, seguramente en busca de los recursos que les permitan adquirir esas sustancias que si bien inician proporcionándoles euforia y periodos de felicidad extrema, paulatinamente los conducen a la degeneración física y mental de la que algunos no logran sobrevivir.

 

Ojalá que en esta gran cruzada contra las adicciones, los esfuerzos gubernamentales se centren en acciones de rehabilitación y tratamiento a través de centros de atención comunitarios.

 

Aunque hay que ir más allá. Avanzar en la solución, demanda una lucha coordinada del sector salud, educativo, seguridad y sistema de justicia para que en una verdadera sinergia, como elegantemente lo llama el Dr. Gilberto Unsong, las anteriores dependencias coordinen esfuerzos con organizaciones de la sociedad civil, pero en forma prioritaria con las familias, para abrir canales de comunicación más expeditos y efectivos.

 

Como también sería bueno no echar en saco roto las opiniones y hasta sugerencias que algunos jóvenes valientemente expresan al relatar sus experiencias con el consumo de drogas como el cristal, o los que se muestran interesados en apoyar a que se difunda mejor el mensaje de la señora gobernadora, pero en forma clara y directa al sector en el cual se desea prevenir las adicciones.

 

Si se desea impulsar una campaña de lucha frontal contra el consumo de estimulantes, que vaya acompañada de jornadas de sensibilización y concientización ciudadana, y aunque el público meta sea la población juvenil, no deja de asombrarnos el alto porcentaje de adultos que presentan adicciones similares.

 

Y en esta era de la tecnología digital, pedir que el mensaje sea interactivo, es lo menos que se debe hacer para que los apoyos sean realmente efectivos. ¿No lo cree usted así?

 

 

azaleal@golfo.uson.mx

@Lourdesazalea

 

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